viernes, 25 de mayo de 2012

Intercambio comercial

El comercio de todas las colonias españolas estaba bajo los dictámenes de la corona. Con el fin de aprovechar al máximo la nueva fuente de materias primas de alta calidad, España estableció un monopolio comercial con América. Para ello se implementó el sistema de flota y galeones, que consistía en la circulación de navíos mercantes desde Europa hacia América y viceversa, los que transportaban las materias primas y los productos manufacturados para ser transados. Estos, además, eran vigilados de cerca por barcos de guerra (galeones), los que aseguraban la integridad de las mercancías y de la tripulación.
Gracias a esta modalidad, el intercambio era continuo. Los comerciantes de nuestro país, por medio de sus agentes, llegaban a la ciudad de Portobello (Panamá) para adquirir los productos manufacturados provenientes de Europa, entre los que destacaban armas, joyas, aceite, vino y telas. Su traslado incrementaba considerablemente el precio de venta, lo que, paralelamente, fomentaba el contrabando de mercancías para conseguirlas a menor costo.
El monopolio comercial era tan estricto que incluso el intercambio entre las mismas colonias estaba fuertemente vigilado. Este hecho cambió de forma progresiva a contar del siglo XVII, cuando la corona flexibilizó las trabas comerciales. Una de ellas repercutió de manera directa en nuestro país, ya que permitió la apertura de dos importantes puertos, Valparaíso y Talcahuano.
Condiciones de trabajo indígena
Durante la Colonia, los gobernadores asignaban cierto número de indígenas a cada conquistador para que estuviesen bajo su cuidado. Estos debían trabajar según las órdenes de los españoles y pagarles tributos (en dinero o especies), debiendo recibir a cambio protección, comida y abrigo. Este sistema se conoció con el nombre de encomiendas y cada español a cargo de un grupo de indígenas recibió el nombre de encomendero.
Sin embargo, la situación no era tan ideal y, finalmente, las condiciones de vida de los aborígenes bajo el sistema de encomiendas eran paupérrimas.
Por ello, durante el siglo XVII fueron impulsadas una serie de medidas que intentarían regular y mejorar las condiciones de trabajo indígena. Sin embargo, a pesar de contar con el apoyo de importantes autoridades, pocas fueron implementadas y la mayoría obtuvo solo el repudio de los encomenderos.
En 1609 se intentó finalizar el servicio de encomiendas, pero solo se logró excluir a las mujeres y a los niños menores de 18 años. Doce años más tarde se promulgó la Tasa de Esquilache, que en 1622 sería modificada y llamada Tasa Real; esta medida fracasaría al igual que su antecesora. Ya en 1633 se redactó la Tasa de Laso de la Vega, donde se fijaba el tributo en diez pesos. Gracias a la iniciativa de Ambrosio O'Higgins, en 1789, se puso término oficial al sistema de encomiendas. La corona española determinaría su abolición definitiva en 1791.
Impuestos coloniales
La directa vigilancia y administración que ejercía la corona española sobre el comercio de nuestro país no dejaba escapar ningún detalle, beneficiándose con cada una de las actividades económicas que se desarrollaban en el territorio.
El diezmo era el tributo que se cobraba a la producción agropecuaria y que sustentaba las labores religiosas, mientras que el quinto real gravaba el oro extraído en las minas y lavaderos correspondiendo a un quinto del total. También existía el almojarifazgo (impuesto de aduana sobre las mercancías que circulaban entre España y América), la alcabala (relacionado con la compraventa de bienes muebles o inmuebles) y la anata o media anata (correspondiente al pago del sueldo de uno o medio año).



Economía colonial


Cuando la etapa de la Conquista terminó, los españoles habían arrebatado el oro y la plata acumulado por los indígenas. En la época colonial comenzaron a explotar lavaderos y minas, generando una importante riqueza a costa del trabajo de los indígenas chilenos. También se dio paso a las faenas ganaderas y agrícolas en el territorio nacional.
De acuerdo a los principios mercantilistas existentes durante la Colonia, la riqueza de cada nación tenía directa relación con la acumulación de metales preciosos que poseía cada una, por lo que la Corona española creó en Sevilla en 1503 la Casa de Contratación, encargada de regir el comercio con las Indias. Pero más tarde sumó a sus responsabilidades autorizar la salida de pasajeros de América, zanjar disputas mercantiles, encargarse del correo, preparar cartas de navegación y a los pilotos que irían en la travesía.
En cuanto a la organización económica en Chile, en este período existieron dos clases de contribuciones. Unas referentes a ciertos servicios de la población, que pertenecían a los Cabildos, y otras más generales que gravaban la producción y los negocios del país, pertenecientes al rey. Por otro lado, la Corona percibía contribuciones extraordinarias de parte de los colonos, denominadas derrama, lo que era considerado injusto por los gobernadores de la época.
Pero esto no era todo. La Corona, para dar cumplimiento a su política económica, dispuso que las colonias solo comercializaran con ella a través de flotas escoltadas por naves de guerra, para evitar que los extranjeros obstaculizaran este proceso y por los posibles ataques de piratas y corsarios. Pero especialmente, lo que más quería evitarse era que el oro y la plata se fugaran de sus manos
Entre oro y plata

Cuando la etapa de la Conquista terminó, los españoles habían arrebatado el oro y la plata acumulado por los indígenas. En la época colonial comenzaron a explotar lavaderos y minas, generando una importante riqueza a costa del trabajo de los indígenas chilenos.
Esta se concentró en la explotación de los lavaderos de oro, como Quilacoya y Madre de Dios, ubicados al sur de Chile, por lo que su explotación estuvo supeditada al desarrollo del conflicto con los indígenas. Las minas se convirtieron en un gran pilar de la economía durante este período,

 influyendo fuertemente en la vida social de la población, por lo que la Corona se encargó de proteger todo tipo de explotaciones mineras, el oro y la plata, no solo por lo que significaba para la comunidad, sino porque el quinto real, tributo del 20 por ciento que se pagaba por estos elementos, era esencial para la metrópoli.
Agricultura y ganadería

La actividad ganadera predominó durante los primeros cien años de la Colonia, siendo el sebo y el cuero los principales productos. Mientras el primero constituía la materia prima en la elaboración de las velas, el segundo era exportado hacia Perú, donde era transformado en diversos objetos, como suelas, badanas o cordobanes.
Durante el siglo XVIII la agricultura fue la actividad económica más importante. Factores externos (una devastadora plaga arrasó con casi la totalidad de los cultivos peruanos) aceleraron la demanda de nuestros productos, especialmente del trigo. Chile fue considerado, entonces, el granero del Perú, haciendo disminuir así las labores ganaderas e implementándose incluso una red vial para facilitar la exportación de los productos agrícolas.
Entre los cultivos más frecuentes que se desarrollaron en las estancias se encontraban el trigo, la cebada, el maíz, árboles frutales, hortalizas y viñedos.

Reformas Borbónicas



Al morir en el 1700 el rey Carlos II se extinguió la dinastía de la Casa de Austria (porque no dejó descendencia) en España. A raíz de esto, la corona quedó a cargo de un nieto de Luis XIV de Francia, llamado felipe de anjou, que pasó a llamarse Felipe V (1700-1746). Este nuevo monarca era heredero de las reformas bornicas, de la casa real francesa.
Este cambio implicó una transformación y centralización de las actividades administrativas. Se intentó controlar más directamente a las autoridades regionales y para ello se crearon nuevos cargos, como los intendentes y subdelegados. Estos cambios hechos en España, se hicieron sentir en todos los territorios dependientes de la Corona, desdeMexico hasta chile.
Las nuevas leyes economiscas aplicadas por el estado español recibieron el nombre de reformas borbonicas, las cuales consistieron principalmente en eliminar el sistema de flotas y galeones remplazándolo por el de los navios de registro. A partir de 1720, cualquier armador podía embarcar mercaderías hacia las colonias, pagando un derecho en el puerto de Cádiz y obteniendo la autorización de la Casa de Contratación.
Los navíos de registro hicieron más expedito el comercio entre España y América. Los precios de las mercaderías bajaron, aumentando el consumo, lo que provocó un flujo muy alto de metales preciosos desde América a Europa.
Las reformas continuaron. En 1765, bajo el gobierno del rey Carlos III, el más destacado gobernante de la Casa de Borbón, se autorizó la salida de barcos hacia america, desde varios puertos españoles, rompiéndose con esta medida el monopolio que habían tenido, primero Sevilla y luego Cádiz.
En 1778, el rey carlos lll decretó el libre comercio en sus dominios territoriales. El establecimiento de esta medida tuvo por objetivo fortalecer y mejorar las relaciones de intercambio comercial con las colonias, ya que las antiguas medidas económicas, no habían tenido resultados positivos para el gobierno español.
Como consecuencia de esta nueva política económica, sehabilitaron otros puertos españoles para el intercambio comercial con las colonias americanas, lo que aumentó, casi diez veces, la llegada de embarcaciones mercantiles a América.
este mapa explica un poco las consecuencias de las reformas.
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acontinuacion el sujeto de la imagen es Felipe de anjou, primer borbon en españa como Felipe V

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Administración española.


En esta imagen se puede apreciar la administración española en la época de la colonia Chilena. Para la mejor administración de Chile, se crean, además de las instituciones habidas en España, nuevas instituciones en américa, tanto económicas como judiciales. También se implementan nuevas unidades territoriales.

El Mestizaje.



En esta imagen se puede apreciar el mestizaje en la colonia. El mestizaje, además de ser una mezcla étnica, provocó un sincretismo tanto religioso como cultural entre Españoles e indígenas.  Además de esto, provocó un cambio en la sociedad jerarquizada, ya que era aplicada según color de piel, y origen. El mestizaje trajo consigo una considerable baja en la población indígena y española, y los mestizos se transformaron en la principal mano de obra y en la fuente principal de trabajo en el siglo XVII. 


(imagen extraída de http://historia94.blogspot.com/2010/07/la-colonia.html )

La guerra de Arauco

   La guerra de Arauco fue un conflicto bélico entre mapuches y españoles que tomó lugar en la frontera de Bio-Bio. Este acontecimiento tiene una variedad de interpretaciones, tanto en su fecha de inicio como en su fecha de término. Algunos dicen que el conflicto empieza el 1536 con la llegada de Almagro a nuestro país, en la batalla de Reinohuelén. Otros que empieza años después, en la batalla de Curalaba. En cuanto a su fecha de término, se dice que termina en 1888 cuando la Araucanía es ocupada por chilenos y otros que es algo que sigue hasta hoy, ya que los conflictos con mapuches por sus tierras aún continúan.
   Esta guerra tiene 3 etapas definidas: la guerra ofensiva, defensiva y la vida en la frontera. La primera consistía en que los españoles ubicaban fuertes a las orillas del río Bio-Bio, e iban tomando territorio mapuche de manera lenta, pero segura. Los mapuches cuando notaban esto, recuperaban sus tierras y los españoles volvían a su punto de inicio, por lo cual esta etapa fue un fracaso para ellos. Para esta etapa el rey de España envía a Alonso de Ribera como gobernador de Chile y le pide que constituya un ejército permanente que será financiado por la corona a través del Real Situado. La guerra defensiva buscaba una manera de ocupar territorio mapuche de manera más pacífica, y en 1612 el Padre Luis de Valdivia crea una nueva estrategia que consistía en someter a los indígenas a través de la persuasión, y sin violencia. Se mantuvo la línea fronteriza en el río Bio-Bio, la cual sólo podía ser cruzada por misioneros religiosos. También se elimina el trabajo obligatorio y la esclavitud de los indígenas sublevados. Esta etapa también fue un fracaso para los españoles, ya que los indígenas asesinaban a sus misioneros por ser blancos. La última etapa de esta Guerra es la vida en la frontera. En esta etapa los enfrentamientos disminuyen, y el límite fronterizo se hace más pacífico. La frontera del río Bio-Bio se hace un espacio de interacción de españoles y mapuches, tanto étnica (mestizaje) como cultural, y se fomenta el intercambio comercial entre ambos. Por el intercambio comercial aparecen los lenguaraz, que eran hombres mestizos bilingües (español/mapudungún) que eran usados como traductores para poder tener mejor comunicación. Para tener un trato más pacífico, se crean los Parlamentos, que eran instancias donde el gobernador y caciques mapuches se reunían para hacer tratos de paz y para el trazado de límites fronterizos. 

viernes, 20 de abril de 2012

La iglesia

                                             
Desde los comienzos de la época de la Conquista, los sacerdotes venían dispuestos a evangelizar a los indígenas y convertirlos al cristianismo, con lo que se cumplía el fin espiritual de la colonización.
En un principio, los sacerdotes que se radicaron en Chile fueron capellanes de ejército, que incluso tuvieron que participar en combates más de alguna vez. Más tarde, se dedicaron a convertir a los aborígenes sometidos tras dichas guerras, y otros fueron misioneros en tierras de Arauco.
La institución religiosa tuvo un papel muy importante en la colonización americana, especialmente en Chile. Los Reyes Católicos y sus sucesores estuvieron obligados a promover la evangelización y constituyeron un Patronato Real sobre la Iglesia, por el que se aseguraba la retribución (remuneración) del clero, la construcción de iglesias, catedrales, conventos y hospitales. El clero también percibía en muchos casos el tributo del indígena y disponía de haciendas trabajadas mediante encomendados, esclavos indígenas o asalariados.

Dominicos, franciscanos y jesuitas
El clero, en esta época, comenzó a aumentar considerablemente. Solo en Santiago, a mediados del siglo XVII, existían 200 religiosos. Para la Corona era mucho más fácil "dar el pase a América" a las órdenes religiosas y no a muchos sacerdotes en forma individual.
Los dominicos y los franciscanos comenzaron una labor misionera cerca de los pueblos indígenas utilizando la persuasión para convencerlos, aunque también existían algunos evangelizadores que solo vinieron a hacer fortuna a América.
Los franciscanos fueron los primeros en llegar a Chile, pero además de estas órdenes aquí se encontraban los agustinos, los mercedarios y los jesuitas. Estos últimos, gracias a la influencia del padre Luis de Valdivia y de la guerra defensiva, consiguieron extenderse en la región araucana.
(http://www.icarito.cl/enciclopedia/articulo/segundo-ciclo-basico/historia-geografia-y-ciencias-sociales/historia-de-chile-colonia/2009/12/405-7-9-la-iglesia-durante-la-colonia.shtml)

El rol de la iglesia en esta época tuvo mucha importancia ya que tu misión era evangelizar a los indígenas mediante la enseñanza de leer, escribir, dar a conocer los principios del catolicismo y la cultura española. Con esto, los indígenas reaccionaron de tres maneras:
-       Mediante la resistencia: no adoptaron el catolicismo.
-       Mediante la adopción y resignación: son persuadidos por el clero y abandonan su religión nativa aceptando completamente el catolicismo.
-       Mediante la adopción parcial: adoptan parte de la religión católica sin abandonar las nativas, es decir, se crea una mezcla de ambas religiones. (Sincretismo religioso)
Además, queremos mencionar que la iglesia fue ejercida con el patronato real. ¿Qué es eso? Es el derecho perpetuo del estado español para intervenir en asuntos eclesiásticos, en donde se cobra un diezmo (10%) y la corona es quien decide la construcción de iglesias, conventos, etc.